Yoga: una alternativa para la vida sana

El yoga es una práctica que nació en Oriente. Esta práctica de centra en controlar el cuerpo y la mente. Originaria de la India, recoge la influencia de distintas corrientes como el hinduismo, el budismo y el jainismo.

Muchos piensas que el yoga se usa solo para meditar la mente, pero en realidad, es una forma de mantener una vida sana y ayudar al cuerpo a tener una mejor condición física. Por lo que existen distintos tipos de yoga para adaptarse a los requerimientos de cada persona.

Existe un abanico amplio de posibilidades para practicar esta ancestral modalidad. El problema radica, cuando comienzan a surgir ciertos mitos alrededor entrenamiento. El más común, es considerar es que esta práctica solo ayuda para mejorar la flexibilidad del cuerpo, cuando eso es solo una parte de sus beneficios.

Y ante la pregunta de si es un ejercicio o una disciplina, la respuesta se vuelve algo ambigua. Aunque para eso, los maestros del yoga aseguran que actualmente es una práctica variada que ayuda a integrar la mente, el cuerpo y el espíritu, mejorando el estado físico e impulsando la salud del cuerpo.

¿se puede perder peso practicando yoga?

Todos conocen los beneficios para la salud física y mental del yoga. Aunque también supone un gran aliado para perder y controlar el peso. Esto, debido a que cada una de las posturas que componen esta práctica ayudan a desarrollar la concentración mental y a focalizar la energía de algunos músculos. De esta forma, también se mejora la estabilidad corporal y permite que la persona tome conciencia de los movimientos que realidad.

Por otro lado, el yoga ayuda a tonificar la musculatura, dirigiendo la fuerza a esas áreas del cuerpo donde se concentra mayor cantidad de grasa. Esto se combina con la capacidad de controlar la respiración, lo que permite que se mejore la circulación sanguínea.

Por otro lado, mejora el proceso digestivo, evitando que se acumule la grasa ya que se aprovecha al máximo los nutrientes de las comidas que se consumen. De esta forma, activa el metabolismo para fomentar un mejor funcionamiento y reduce los niveles de ansiedad y estrés.

Existen algunas posturas que son básicas para trabajar los músculos de zonas específicas. Las posturas se conocen como Asanas y existen infinidades y una de ellas se conoce como la Postura de la cobra. Al realizarla correctamente de podrá tonificar el abdomen.

Para realizarla correctamente, se debe tumbarse en el piso con el estómago hacia el suelo y las manos irán hacia la altura de los hombros. Luego, se eleva la cabeza y el pecho, doblando suavemente la espalda y quedándose en esa posición por 20 segundos. Pasado este tiempo, se debe volver a la posición original para repetir el movimiento otras 10 veces.

Otra postura que ayudará a mantener un vientre plano se conoce como “la plancha”. Esta posición es muy conocida en el mundo fitness y consiste en colocarse boca abajo sobre una esterilla. Los codos, deben estar alineados con los hombros para formar un ángulo de 90°. Por otro lado, los pies deben estar alineados con la cadera. Con el cuerpo en paralelo al suelo, se deberá mantener esa postura por 30 segundos. Pasado este tiempo, se debe volver a la posición original para repetir la posición otras tres veces.

Un asana para trabajar el glúteo y el abdomen a la vez se conoce como postura del puente. Para realizarla, se debe colocar bocarriba sobre una colchoneta y los pies se apoyarán en el suelo. Luego los brazos irán al costado del cuerpo para que funcionen como un punto de apoyo para levantar el cuerpo arqueando la espalda, haciendo un puente. Mientras se inhala y se exhala, se debe sentir que el abdomen se contrae, pasado 20 segundo, se debe volver a la posición original en el suelo.

Algunos consejos para practicar yoga

Lo mejor para comenzar a practicar yoga es asistir a una clase con un instructor. Aunque perfectamente se puede practicar esta disciplina en la comodidad del hogar. Practicar yoga en un gimnasio puede resultar intimidante para cualquier principiante, pero hay algunos aspectos que, si se siguen, se puede continuar asistiendo y encontrar la diversión en ello.

En primer lugar, no se debe realizar esta práctica con el estómago lleno. Y aunque muchos recomiendan comer una hora antes de realizar ejercicios, para realizar algunas asanas se debe flexionar el cuerpo y si el estómago se encuentra digiriendo alguna comida será contraproducente. En el caso de que no se pueda evitar comer antes de comenzar una clase, se debe tratar de que sea algo lo más ligero posible.

Por otro lado, es importante que siempre se usen los accesorios recomendados por el monitor de la clase para así poder realizar más fácilmente las posturas y evitar lesiones. Ya sea una colchoneta, una manta o una correa, cualquier accesorio es importante para que el cuerpo pueda realizar más fácilmente las posturas.

Al momento de realizar las posturas, se debe liberar completamente la tensión. Lo común, es que muchos aprieten los dedos o los pies cuando no pueden realizar fácilmente una asana. Pero lo importante es dejar que el cuerpo se libere del estrés para que cada postura se realice más fácilmente.

Relacionado con el punto anterior, la persona debe concentrarse profundamente en la respiración. Al principio será una respiración superficial y costará que sea profunda y relajada. Pero con el paso del tiempo y a medida que se aprenda a dejar la mente en blanco, la respiración ira profundizándose. Además, el proceso de inhalar y exhalar ayudara a lograr este cometido.

Por último, es importante vivir la experiencia de ser un principiante en el yoga para ir alimentando el cuerpo y la mente. El primer día, no se tendrá ningún tipo de conocimiento en esta práctica, pero a medida que pasa el tiempo se puede lograr que el cuerpo se conozca y que la mente adquiera el conocimiento necesario para realizar cualquier postura.

lo importante es mantener una mente positiva y dejar las expectativas en casa. De esta forma, se obtendrán todos los beneficios de esta maravillosa disciplina, las cuales no solo son importantes para la salud, sino también para aprender a afrontar los retos de la vida.